Mira tu México: deforestación

¿Qué hay detrás de un Centro Ecoturístico?

ENTREVISTA. El especialista Luis Toriz Bonfiglio explicó que la consolidación de un negocio de este tipo requiere de tiempo, capacitación, paciencia y pasión por la actividad y el cuidado de los recursos naturales.

Ya tiene México Canastas Regionales del Bien Comer.

Conabio informó que se seleccionaron 12 propuestas provenientes de 10 estados de la República; éstas contienen base de datos, fotos, prototipo de la canasta regional, frases típicas locales, menús y recetarios.

Publican programas de manejo para ANP de Chiapas y BCS.

En el Área de Protección de Recursos Naturales La Frailescana se prohíbe entre otros aspectos, la ampliación agrícola de la frontera; y en el Parque Nacional Bahía de Loreto la minería y recorridos en vehículos motorizados..

Invitan a disfrutar serie televisiva de naturaleza mexicana.

Con "México megadiverso", "De raíces mexicanas" y "Ecosistemas de México", Conabio y Once Niños promueven los diversidad de flora, fauna y alimentos del país, así como el cuidado de la naturaleza y del medio ambiente..

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jueves, 27 de julio de 2017

Clausuran obra en Acapulco por infringir ley ambiental

El proyecto La Cima afectó una superficie de 1 mil 984 m2,, debido a la remoción de vegetación forestal; y fue clausurada por la Profepa por no contar con la autorización de cambio de uso de suelo.

Tras una visita de inspección en Guerrero, personal de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), detectó en el Fraccionamiento La Cima del Márquez, municipio de Acapulco de Juárez, la construcción del proyecto La Cima, el cual afectó una superficie de 1 mil 984 metros cuadrados por la remoción de vegetación característica de selva mediana subcaducifolia, hábitat de la especie Palo Morad, enlistada con categoría de “protección” en la normatividad mexicana.  
Además, al no contar con la autorización de Cambio de Uso de Suelo en Terrenos Forestales que expide la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales, la Profepa llevó a cabo la clausura total temporal del predio, acorde con la Ley General de Desarrollo Forestal Sustentable. (LGDFS).
Adicionalmente, la LGDFS también establece sanciones que van desde una multa de 100 a 20 mil Unidades de Medida y Actualización, la amonestación, clausura temporal o definitiva, parcial o total, hasta el decomiso de las materias primas forestales obtenidas, así como de la  maquinaria, equipos y herramientas utilizadas en esta acción.

Fuente: Profepa

martes, 20 de diciembre de 2016

Establecen ilegalmente cultivo de nopal en ANP de Morelos

La Profepa clausuró un predio forestal dentro del “Corredor Biológico Chichinautzin”, en el cual se removió vegetación sin autorización para llevar a cabo la siembra.

Durante un recorrido de inspección en el municipio de Tlalnepantla, Morelos, personal de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) detectó el cambio de uso de suelo de manera ilegal en terrenos comunales de Tlalnepantla,  fracción II, del Área de Protección de Flora y Fauna Silvestres denominada “Corredor Biológico Chichinautzin”.
Lo anterior implicó el derribo y remoción de especies de pino y encino, en una superficie de 2 mil metros cuadrados, en el cual se estableció un cultivo de nopal; además, debido a que el responsable de los actos no presentó la autorización correspondiente emitida por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales, se clausuró de manera total temporal el predio forestal.
Adicionalmente, la persona inspeccionada podría alcanzar multas que van de 100 a 20 mil Unidades de Medida y Actualización, acorde con la Ley General de Desarrollo Forestal Sustentable; y esta conducta se encuentra contemplada en el Artículo 418 del Código Penal Federal, por lo que podría alcanzar de seis meses a nueve años de prisión.
Cabe destacar que según estadísticas de la Comisión Nacional Forestal, Tlalnepantla se encuentra entre los municipios con mayor incidencia de incendios forestales como Tepoztlán, que ocupa el primer lugar con la problemática de cambio de uso de suelo en terrenos forestales. 

Fuente: Profepa

viernes, 16 de septiembre de 2016

Colonización deterioró severamente naturaleza de Guanajuato

El desarrollo de actividades agrícolas y ganaderas, así como la localización de yacimientos de metales preciosos impactó las condiciones de vida de especies silvestres y las zonas forestales de la entidad.

De acuerdo con la obra “La biodiversidad en Guanajuato: Estudio de Estado”, una vez que concluyó la conquista en México y de que los españoles terminaron con el reparto de las tierras fértiles de la Nueva España, emprendieron la colonización de los territorios del norte, entre los que se encontraba la región guanajuatense conocido en aquel entonces como Las Chichimecas.
“Este proceso incluyó el reparto de tierras para estancias de ganado, con lo que se favoreció la introducción de las especies de animales domésticos exóticos, provenientes del viejo mundo”, y que a su vez dio impulso al desarrollo de actividades agrícolas y ganaderas, incrementando más el impacto sobre las condiciones de vida de las especies de flora y fauna silvestre.
A esto se sumó la fundación de presidios, villas, pueblos y congregaciones de indios derivado de la localización de yacimientos de metales preciosos, los cuales representaron las riquezas que necesitaba la Corona española; sin embargo, como consecuencia de la extracción minera, aumentó la explotación de los bosques para obtener la madera suficiente para obtener el metal.
Lo anterior, considerando que el método consistía en calentar con fuego una roca y luego enfriarla con agua abruptamente para resquebrajar la roca hasta obtener el mineral, por lo que al deforestar grandes zonas se perdió parte de la riqueza ecológica y el paisaje se transformó irreversiblemente.
Conjuntamente, los asentamientos mineros en su proceso de extracción utilizaron técnicas altamente contaminantes, como las sales de azogue que contenían mercurio y otros compuestos con cianuro; incluso, la idea hispana de que la naturaleza se recupera sola y es infinita sustituyó a la idea autóctona de conservar el medio natural para sobrevivir.
De esta manera, el daño que desde el siglo XVI se provocó al medio ambiente fue irreparable, este efecto se agudizó en los siglos XVII y XVIII; y luego de la guerra de Independencia, en el siglo XIX, continuó el deterioro que con la llegada de los capitales ingleses, llegó la tecnología de vapor, y con los estadounidenses, la energía eléctrica.
“El paisaje se fue transformando con cada nueva actividad y se dejaron cada vez menos espacios para la vida silvestre en todo el territorio estatal, una tendencia hacia la destrucción y el agotamiento del medio ambiente que ahora debe frenarse”, refiere la publicación, elaborada con la participación de 243 autores y más de 45 instituciones.

Fuente: Libro “La biodiversidad en Guanajuato”

jueves, 1 de septiembre de 2016

Incluirán a grupos indígenas en lucha contra cambio climático

En el marco de la reunión del Grupo de Trabajo de Gobernadores por el Clima y los Bosque, se analizó que los  compromisos forestales podrán cumplirse si se brinda seguridad a las comunidades sobre sus tierras.

Con motivo de la reunión del Grupo de Trabajo de Gobernadores por el Clima y los Bosques (GCF), se dio a conocer que más del 25% de los bosques tropicales del mundo están en estados y provincias de GCF,  y que la deforestación tropical alcanza aproximadamente 15% de la contaminación de carbono por el cambio climático, por lo que integrantes del GCF manifestaron, a través de un comunicado, su compromiso para “involucrar a comunidades locales en el combate contra el cambio climático”. 
Asimismo, líderes indígenas manifestaron que los países serán incapaces de cumplir sus compromisos de cambio climático a no ser que ellos garanticen tierras para las personas que viven en los bosques tropicales del mundo.
Por ejemplo, funcionarios de los gobiernos regionales de Brasil, Indonesia, México, Perú, Costa de Marfil, Nigeria, España y Estados Unidos, reunidos este jueves en Guadalajara, México, tomaron el compromiso  hace dos años para reducir la deforestación 80% para el año 2020.
Sin embargo, este objetivo sólo puede ser posible si integrantes del Grupo de Trabajo de Gobernadores por el Clima y los Bosques proporcionan seguridad a los títulos de tierra de los grupos de indígenas que viven en los bosques, dijeron activistas.
Por su parte, Cándido Mezua, de la Alianza Mesoamericana de Pueblos y Bosques (AMPB), explicó que para establecer una relación directa con los guardianes, quienes protegen sus bosques, los gobernadores pueden asegurar su conservación con estrategias que actualmente trabajan.
“Ellos deben escuchados porque nosotros somos los únicos quienes estamos poniendo nuestras vidas en el línea para proteger los bosques tropicales en Mesoamérica, el Amazonas y otras regiones”, manifestó Cándido Mezua en un comunicado publicado antes de la reunión del jueves.
Además, de acuerdo con un estudio de 14 países en desarrollo, elaborado en 2014 por el World Resources Institute, proporcionando a personas indígenas derechos de tierra bien definidas es uno de los caminos más eficientes para asegurar la conservación de los bosques.
Tan sólo en Brasil, la protección de derechos de tierra de grupos indígenas podrían ayudar a prevenir la deforestación proyectada de 27.2 millones de hectáreas del territorio para 2050, se refiere en el estudio. 
Incluso, protegiendo esos bosques a través de proporcionar títulos de tierra formales para residentes locales evitaría la emisión estimada de  12 millones de toneladas de dióxido de carbono, equivalente a lo emitido por países de América Latina y el Caribe cada tres años, se explica en el estudio.

Fuente: Reuters World

jueves, 14 de julio de 2016

Disminuye 76% pérdida forestal en México

La Semarnat informó que  en 1990 se perdía anualmente 380 mil hectáreas de bosques y selvas, mientras que en el año 2015, esta cifra se redujo a menos de 92 mil hectáreas.

“Nuestros bosques se enfrentan a diversas amenazas entre las cuales están la tala ilegal, los incendios forestales, pero también la imposibilidad de quienes viven en nuestros bosques de poderlos aprovechar de manera sustentable”, manifestó el titular de la Semarnat, Rafael Pacchiano Alamán, durante la puesta en marcha de la Campaña Nacional de Reforestación 2016.
Por tal motivo, dijo que en México se han emprendido diversas acciones para el cuidado de los bosques, como resultado de ello y con el apoyo de la  Profepa, Sedena, Semar y Policía Federal, se ha logrado reducir la superficie afectada en 76%, considerando que en 1990 se perdía anualmente 380 mil hectáreas de bosques y selvas, mientras que, estudios recientes publicados por la FAO, señalan que en el año 2015, esta cifra se redujo a menos de 92 mil hectáreas.
En cuanto a incendios forestales, destacó que la Conafor ha logrado incrementar el número de brigadistas y pasar de 2 mil 600, que se tenían en la administración anterior, a más de 18 mil con los que se cuenta actualmente; implementó seis centros regionales de combate a incendios forestales; y se cuenta con brigadas adicionales que pueden ser desplegadas de manera inmediata para atender las diferentes regiones del país que lo requieran.
“Todas estas acciones nos han permitido que en los últimos años reduzcamos, de manera muy importante, el número de incendios forestales, pero algo más importante es que hemos podido ser capaces de reducir la superficie arbolada que es afectada por los incendios en 56% si nos comparamos con otras estadísticas de otras administraciones”, manifestó Rafael Pacchiano.
En este sentido, aprovechó para reconocer la labor de los brigadistas que arriesgan sus vidas para proteger los bosques contra los incendios.
Finalmente, explicó que la Semarnat y la Conafor trabajan “de la mano con los productores forestales para poder duplicar la producción de madera y poder pasar de los 5 millones de metros cúbicos que se producen a 10 metros cúbicos por año”.

Fuente: Presidencia de la República

viernes, 17 de junio de 2016

Deforestación, la epidemia de los bosques y selvas mexicanos

REPORTAJE (Parte II). Deforestación y degradación forestal en las ciudades. 

La deforestación y degradación no es exclusiva de bosques, selvas o costas, también en las ciudades se vive esta depredación, en donde, el crecimiento poblacional, y el desarrollo urbano no planeado, implica quitar el "bosque urbano".

Al respecto, el diputado César Domínguez Domínguez, aclaró que los árboles, arbustos y flora de las ciudades conforman el bosque urbano, el cual tiene dos grandes componentes: las áreas verdes y el arbolado de alineación, los cuales representan un aporte significativo al ecosistema; sin embargo, informó que en la Ciudad de México, debido a las construcciones inmobiliarias y a los mal planeados desarrollos de infraestructura, del año 2000 a la fecha se ha destruido más de 58 mil árboles.

Por su parte, el diputado José Alfonso Suárez del Real y Aguilera, también manifestó su  sentir ante esta problemática: “Nos preocupa enormemente que se quiera decir que por cada árbol se van a sembrar tantos más, siendo que están talando árboles que tienen más de 50 años. Un ejemplo de ello es lo ocurrido en Galerías Insurgentes, en donde se exterminó un espacio en donde se cultivaban especies de valor patrimonial y forestal de la colonia Florida”.

La construcción de la Supervía Poniente, en su momento, también generó el rechazo de la ciudadanía, por los impactos sobre las áreas de valor ambiental, como: bosques, parques, camellones, cuencas y barrancas, lo que representaba impedir la infiltración de la lluvia al manto acuífero, deforestación, mayor contaminación atmosférica, y transgredir las funciones del ecosistema.

Actualmente, el tema vigente es el proyecto de construcción en una sección del Bosque de Chapultepec, por las afectaciones ambientales y al patrimonio cultural que estará generando, como la tala de árboles.

En otros estados de la República también se viven casos parecidos, ejemplo de ello, son los municipios Benito Juárez y Solidaridad en Quintana Roo, o las regiones que rodean la ciudad de Mérida, Yucatán y la de Campeche, Campeche, en donde la deforestación está ligada tanto al crecimiento urbano y demográfico como al desarrollo turístico.

Sin embargo, en algunos casos, cuando se comprueba que la construcción de algún desarrollo ha incumplido con la normatividad ambiental, se clausura y se quitan de la zona. Por ejemplo, en lo que va del año 2016, en la Ciudad de México, la delegación Xochimilco y la Secretaría de Seguridad Pública capitalina, recuperaron 2 hectáreas de áreas verdes y retiraron construcciones que se encontraban en este suelo de conservación.

En Quintana Roo se llevaron a cabo 22 inspecciones y 16 clausuras de obras y predios que no presentaron estudios de impacto ambiental y forestal o documentación oficial de cambio de uso de suelo; en Acapulco de Juárez, Guerrero, también se constató que la construcción de un hospital en terreno forestal, no contaba con el permiso de cambio de uso de suelo, por lo que se le encomendó restaurar la zona afectada.

Mientras que en el estado de Colima, la Profepa suspendió temporalmente la remoción de vegetación en dos terrenos forestales en el municipio Comala, por con contar con las autorizaciones en materia de impacto ambiental y forestal.

Por su parte, la Cámara de Diputados modificó la Ley General de Desarrollo Forestal Sustentable, debido a que hay casos donde las zonas forestales se incendian a propósito con tal de que se marque como un suelo dañado y sea viable el cambio de uso de suelo.

En este contexto, los legisladores detallaron que la deforestación durante el año de 2014 fue de 5 mil 261 incendios que afectaron a 154 mil 678 hectáreas; y de incendios forestales intencionados o por errores humanos que se tuvieron en ese año, a octubre de 2015, suman 3 mil 720 con un total de 87 mil 948.21 hectáreas.

“Hemos destruido una gran cantidad de nuestros recursos forestales en aras, generalmente, de darle un uso diverso al suelo, principalmente en actividades productivas o simplemente con el propósito de mantener ociosa la superficie siniestrada, para justificar el cambio en aprovechamiento o explotación de otro tipo de recursos diversos de los forestales”, aseguró el presidente de la Comisión de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Arturo Álvarez Angli.

Problemas generados por la deforestación...

Los doctores del Centro de Investigaciones en Geografía Ambiental, Alejandro Flamenco Sandoval y Jean François Mas, explicaron que, entre otros problemas, la deforestación altera el ciclo del agua, se incrementa la erosión del suelo, aumenta la concentración de bióxido de carbono en la atmósfera y se pierde el hábitat de un gran número de especies de flora y fauna silvestres.
En tanto, la vegetación en las ciudades ayuda a moderar los efectos del sol, la lluvia y el viento, producen oxígeno, incrementan los niveles de humedad del aire, ayudan a mitigar el desequilibrio y la degradación climática ocasionada por los procesos de urbanización.

…Pero todas las actividades humanas pueden ser sustentables

Ante el evidente desequilibrio ambiental que se vive a nivel nacional, los sectores gubernamental y académico, la comunidad científica y la sociedad civil emprenden diversas acciones que permitan detener los daños ecológicos, como la tala de árboles.
“La medida más adecuada que debería seguirse es simple: la reforestación. Tomar con seriedad y compromiso el programa para hacerlo, y comisionar a los ciudadanos y a la gente que habita cerca de los terrenos para que proteja lo que ya se sembró”, refirió el director de Ingeniería de la UNAM, Carlos Escalante Sandoval.

En este sentido, la Semarnat promueve el nuevo Programa de Producción Pecuaria Sustentable y Ordenamiento Ganadero y Apícola, cuyo objetivo es alentar la productividad y adopción de tecnología, así como apoyar el  cuidado y mejoramiento de los recursos naturales de áreas ganaderas.

Por su parte, la Comisión Nacional Forestal (Conafor), a través de REDD+, busca mejorar la coordinación de políticas públicas entre los sectores agropecuario y ambiental, para generar un desarrollo rural sustentable, reforzar el manejo comunitario de los bosques y fomentar la conservación de su biodiversidad; mientras que su programa de Pago por Servicios Ambientales también permite involucrar a la población de manera activa.

Asimismo, impulsa el Centro de Excelencia Virtual en Monitoreo Forestal en Mesoamérica, una plataforma digital en la que expertos extranjeros comparten experiencias y ofrecen soluciones para enfrentar el cambio climático mediante el monitoreo de bosques y selvas; por tanto, contiene información geográfica, manuales, cursos, asesoría en línea y reportes técnicos.

En el ámbito legislativo, los diputados modificaron en diciembre de 2015, la Ley General de Desarrollo Forestal Sustentable, para la autorización de cambio de uso del suelo en terreno incendiado se otorgue después de haber transcurrido 20 años y después de que la Semarnat acredite que el ecosistema se ha regenerado totalmente.

A principios de este año, el diputado Sergio Emilio Gómez Olivier, consideró indispensable lograr que la ganadería extensiva y semiextensiva en México se convierta en una actividad sostenible, en la que los productores obtengan ingresos para tener una vida digna, sin deteriorar el ambiente.

Por tal motivo, consideró necesario reformar las leyes generales de Desarrollo Forestal Sustentable; la del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente; y la de Cambio Climático, a fin de que el pastoreo se evite en áreas destinadas a la reforestación natural o inducida, y donde haya evidencia de alteración del suelo.

A nivel local, la Ciudad de México promueve el programa “Reforestación CDMX 2016”, una estrategia permanente de plantación de árboles; en Nuevo León ya cuentan con el Inventario Estatal Forestal -entregado por la Semarnat- que permitirá conocer el estatus de los bosques de la entidad, para elaborar políticas y programas más precisas en materia forestal.  

En tanto, el sector académico impulsa el desarrollo agrícola sustentable, mediante licenciaturas que formen profesionistas capaces de elevar el rendimiento de la producción agrícola, con la aplicación de tecnologías y el manejo adecuado del suelo, agua y atmósfera, considerando los factores social, económico y cultural.

Tan solo por mencionar algunos, los estados de Chiapas, Chihuahua, Ciudad de México, Guanajuato, Morelos, Nayarit, Nuevo León, Oaxaca, Sinaloa Veracruz y Zacatecas, tienen dentro de su oferta educativa la carrera en Ingeniería en Agricultura Sustentable y Protegida.

Respecto al trabajo que realiza la sociedad civil, tras un análisis de las causas que propician en México la tala ilegal, el Consejo Civil Mexicano para la Silvicultura Sostenible, identificó algunas acciones que permitirían controlar esta problemática, como:

Disminuir la tramitología debido a que la producción legal de madera es muy costosa por los trámites y reglamentos existentes, además de que la normativa actual hace que a los propietarios de bosques les tome largos periodos de tiempo obtener un permiso de aprovechamiento.

Integrar a los productores locales en proyectos de conservación activa y más estricta; incrementar la inversión en programas que contrarresten el problema de la producción ilegal de madera; fortalecer la gobernanza en las regiones forestales y la legalidad en el sistema de almacenamiento y distribución; crear un Sistema de Certificación de la Legal Procedencia obligatorio para todo establecimiento que venda o consuma madera.

Establecer acuerdos voluntarios de empresas de gran consumo de madera, para asegurar la compra de fuentes legales; y mejorar la recopilación de datos estadísticos sobre tala y el mercado de madera ilegal, debido a que actualmente son imprecisos, eso permitiría una interpretación viable de la realidad, para desarrollar estrategias más eficaces.


Fuente: Mira tu México

                                                                  REPORTAJE (Parte I)


martes, 14 de junio de 2016

Deforestación, la epidemia de los bosques y selvas mexicanos

REPORTAJE (Parte I). Crecimiento de áreas urbanas, incendios, expansión ganadera y agrícola, tala ilegal, cambio de uso de suelo y la falta de integración de políticas públicas, son algunas de sus causas.


En cualquier región del país, el crecimiento poblacional significa la modificación del entorno para adaptarlo a las necesidades de los que integran esa sociedad, la reducción de las áreas naturales y un desequilibrio ambiental.

En ese contexto, México ocupa el onceavo lugar a nivel mundial por ser uno de los países con mayor tasa poblacional, la cual continúa creciendo aceleradamente; y es que de 97.5 millones de personas en el año 2000 pasó a 119.5 millones de habitantes en 2015, lo que impacta directa e indirectamente al medio ambiente.

Lo anterior se confirma en el documento Estrategia Nacional para la Reducción de Emisiones por Deforestación y Degradación de Bosques y Selvas (EnaREDD+) 2015, elaborado por la Comisión Nacional Forestal (Conafor), en el cual informa que los bosques y selvas de México presentan deforestación y degradación, debido a los siguientes factores:

Crecimiento de áreas urbanas y turísticas, incendios, plagas y enfermedades, expansión ganadera, tala ilegal, cambio de uso de suelo, avance de la frontera agrícola, actividades forestales no sustentables y la falta de integración de políticas públicas.

Por ejemplo, entre los primeros años de la década de los 90 y el año 2000, la pérdida de bosques y selvas en el país rondaba las 348 mil y 776 mil hectáreas por año; es decir que en diez años se podrían haber perdido entre 3.5 y 5.5 millones de hectáreas de superficies arboladas.

Entre los años 1970 y 2000, los estados de Tabasco, Campeche, Yucatán y Quintana Roo, fueron señalados como áreas con fuertes procesos de deforestación; y de 1993 al 2002 se reportó que Campeche y Yucatán tenían las mayores pérdidas de cobertura forestal, con 30 mil 968 y 23 mil 7 hectáreas por año respectivamente.

Curiosamente, después de que investigadores realizaron un análisis de cambio de uso de suelo y cobertura forestal en ejidos de cuatro municipios de Quintana Roo y Campeche, se constató que la deforestación es una práctica que aún no se ha detenido.

De hecho, Chiapas es uno de los cuatro estados más deforestados, al presentar una cobertura forestal degradada de 76%, además, posee una de las topografías más accidentadas, lo que agudiza el proceso de erosión de suelos en áreas deforestadas.

Por otra parte, el informe de Alianza México REDD+ Evaluación y mapeo de los determinantes de la deforestación en la Península Yucatán 2015, explica que la deforestación representa una pérdida mayor a 80% de selvas húmedas y bosques mesófilos, y 50% de bosques templados; mientras que en regiones tropicales, como la península de Yucatán, se afectaron históricamente desde los años 70 "por programas federales de desmontes, colonización y desarrollo agropecuario".

Sectores agrícola y ganadero…

El especialista en producción animal, Alejandro Zalapa Ríos, explicó en su artículo La ganadería  y el desarrollo sustentable 2012, que el sector agropecuario utiliza 135 millones de hectáreas (67%) del territorio nacional, de los cuales, 23 millones (11%) corresponde a la agricultura, y 112 millones (56%) a la ganadería, y de este porcentaje el 55% de la superficie presenta diversos grados de erosión.

Considerando lo anterior, “los factores que han favorecido el proceso en México son la deforestación, la degradación de la tierra por la erosión, el uso de técnicas agrícolas rudimentarias y prácticas de cultivo poco apropiadas; la mala gestión de los programas de irrigación que conducen a la salinización del suelo, y la presión social que demanda cada vez más mayores tierras de cultivo”, explicó Carlos Escalante Sandoval, director de Ingeniería de la UNAM.

Además, el geógrafo Martín Eduardo Morales refiere en su tesis Construcción histórica-espacial de la vulnerabilidad social, desastres y reubicaciones en Motozintla, Chiapas, 2009 que las políticas públicas y la falta de apoyo para el aprovechamiento forestal comunitario sustentable, ha provocado que las comunidades chiapanecas, solo puedan acceder a apoyos convirtiendo la selva y los bosques en tierras de cultivo o pastoreo.

En este contexto, mirando al pasado, se puede observar que a partir de la Reforma Agraria de 1934 y la Reforma Constitucional de 1947, la cubierta vegetal original comenzó a ser alterada, cuando las tierras fueron reclamadas al Estado como privadas.

El Programa Estatal de Guerrero 2009-2030 detalla que, en aquellos años, las leyes reconocían como propietarios, a los que poseían tierras agrícolas o ganaderas, lo que motivó a los pobladores a transformar sus  áreas forestales.

Aunado a ello, los subsidios directos e indirectos para estimular la producción en los sectores agrícola y ganadero, así como apoyos para la compra de fertilizantes, pesticidas, agua, semillas, entre otros productos, hicieron que, entre 1972 y 1985, el número de cabezas de ganado bovino creciera 15% y la producción de forraje se elevará al 100 por ciento.

Veracruz estuvo entre los estados que más habían afectado sus bosques y selvas para 1981, debido a que 4 millones 458 mil 44 hectáreas (62%) de su cubierta vegetal ya había sido transformada: 49% correspondían a actividades agrícolas, 49% a ganadería y 2% a selvas secundarias o tierras de barbecho.

En 1994, el Programa de Apoyos Directos al Campo (Procampo) promovió el cambio a usos de suelo más rentables, sin embargo, en Guerrero, “donde los registros de tenencia de la tierra son deficientes, los agricultores tenían incentivos para desmontar parcelas, algunas ubicadas en áreas forestales, con el objeto de convertirse en sujetos elegibles para los subsidios”, pero, a pesar de que actualmente ya no promueve la apertura de nuevas tierras, la inercia en el sector prevalece.

Por otra parte, el informe de Alianza México REDD+ explica que en zonas aledañas a las ciudades de Cancún y Mérida, se encuentran poblaciones marginadas que practican la agricultura, ocasionando incendios y deforestando en gran medida; pero también hay regiones en donde siembran para autoconsumo y “con una baja amenaza a la deforestación”.

Por ejemplo, en Quintana Roo, los productores del municipio Felipe Carrillo rotan las milpas dentro de un área agrícola designada, y permiten la regeneración de selvas por un periodo de ocho a quince años para volver a sembrar, con lo que evitan la expansión de la deforestación en áreas de selva más conservada.

Estos dos casos prueban que la falta de información o asesoramiento técnico, así como la marginación e incluso, el desinterés, influyen en que las actividades agrícolas y pecuarias representen o no, una amenaza para los bosques y selvas.

Sin embargo, hay que resaltar que estos dos sectores son de suma importancia para el ser humano, por el aporte de proteínas y otros nutrientes esenciales que generan, mediante la producción de: cereales, verduras, frutas, carnes, leche y huevo; e incluso son generadores de actividades y beneficios secundarios, como la obtención de abono o la generación de empleos, por lo que es necesario apoyarlos para que continúen pero bajo un panorama sustentable.

Tala legal y tala ilegal

El especialista José Antonio Morán Villaseñor refirió que la extracción comercial de maderas depende en gran medida de las regulaciones locales y nacionales, de la vigilancia estatal y de los flujos de capitales.

Sin embargo, reconoció que “la explotación comercial puede ser una fuente directa de deforestación en algunos contextos e indirecta en otros, como cuando se trazan caminos para llegar a las zonas forestales y estos facilitan el acceso a campesinos y visitantes, o como cuando los bosques son descremados por las actividades de explotación”.

Por otra parte, la tala ilegal es una actividad que permanece en México por diversos factores que desglosa el maestro Alejandro Angulo Carrera, especialista en el Programa de Estudios Avanzados sobre Medio Ambiente y Desarrollo Sustentable del Programa LEAD Internacional de la Fundación Rockefeller:

La pobreza de los dueños, crecimiento de la población rural en zonas forestales, limitada inversión pública en el sector, incremento en la demanda que supera la oferta legal, concentración de la ganancia en la industria del aserrío y maderero, costos elevados de la producción forestal cuando es por vía legal, baja competitividad, debilitamiento de la gobernabilidad en las poblaciones, entre otros aspectos.

Por ejemplo, el 3 de junio de este año, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) aseguró 2 metros cúbicos de pino motoaserrada en Querétaro; el 5 de junio clausuró de manera temporal un Centro de Almacenamiento de Productos Forestales en Morelos, y decomisó 29.7 metros cúbicos de pino y 38.3  de madera de oyamel; mientras que el 7 de junio decomisó 42 metros cúbicos de madera de especies de pino, oyamel y cedro blanco, en el estado de Tlaxcala.

Todos ellos, debido a que las personas que a cargo no presentaron algún documento que constatara su procedencia legal o permiso de la Semarnat para su comercialización. Y así como estos casos, hay muchos a nivel nacional.

Fragmentación forestal

Los científicos del Centro de investigaciones en Geografía Ambiental explicaron que "la deforestación también puede provocar fragmentación forestal, es decir, la ruptura de una unidad bosque en elementos más pequeños, lo que produce alteraciones ambientales en los fragmentos resultantes".

Por su parte, el especialista José Antonio Morán Villaseñor, autor del informe “Causas económicas e incidencia comercial internacional en la deforestación en México”, dijo que al analizar a fondo el proceso de pérdida de bosques y selvas, en una región, es común encontrar que la zona ha sido degradada o fragmentada antes de ser deforestada, ya que las áreas que sufren fragmentación son más accesibles para campesinos, turistas y extractores ilegales.
No obstante, en casos extremos, estos fragmentos pueden quedar en forma de islas dentro de zonas ya alteradas, lo que afecta a las poblaciones de plantas y animales, debido a que las condiciones de su hábitat cambian, como: luz, humedad, temperatura y nutrimentos, o bien, al no adaptarse a vivir en superficies reducidas, mueren.

Sumado a lo anterior, también se eliminan los servicios ambientales, como la capacidad que tenían los árboles y la vegetación para atrapar el dióxido de carbono y mitigar la saturación de este gas de efecto invernadero; y el problema se incrementa, cuando en las ciudades también se reducen o desaparecen las áreas verdes…





Fuente: Mira tu México

                                                                           REPORTAJE (Parte II)


martes, 7 de junio de 2016

Conafor promueve cultural forestal desde Michoacán

Durante esta Semana Nacional de Divulgación se realizarán 718 actividades que buscarán concientizar a la población sobre los efectos del cambio climático.

La Comisión Nacional Forestal (Conafor) inició, en el municipio de Hidalgo, Michoacán, la XVIII edición de la Semana Nacional de Divulgación de la Cultural Forestal, con el lema "Desarrollo Forestal Sustentable: Garantía de la Biodiversidad".
Al respecto, el director general de la Conafor, Jorge Rescala Pérez, dijo que el objetivo es promover el cuidado del medio ambiente, la conservación de la biodiversidad y concientizar a la población sobre los efectos que se están viviendo debido al desequilibrio ambiental.
En este contexto, destacó que recientemente  se ha revalorado el papel tan importante que juegan los ecosistemas forestales, debido a sus contribuciones a la implementación de las estrategias de mitigación y adaptación a los efectos del cambio climático.
Por tal motivo, la Conafor promueve este evento desde hace 18 años que permitan elevar la calidad ambiental; y en esta ocasión, el evento contempla más de 718 actividades durante cinco días, en los que participan 295 planteles, de los cuales, seis son forestales y 289 agropecuarios en los 32 estados del país.
Cabe destacar que en la celebración tambień estuvieron presentes, el director general de Educación Tecnológica Agropecuaria (DGETA), César Turrent Fernández, así como dependencias estatales y municipales de Michoacán.

Fuente: Conafor