Presentan libro “En busca de agua para no morir de sed” ~ Mira tu México

jueves, 15 de septiembre de 2016

Presentan libro “En busca de agua para no morir de sed”

La autora María Castañeda basó su obra en un manuscrito de 1558 que relata la asociación del paisaje agrícola con la construcción del acueducto de Otumba y Zempoala.

En el Museo Nacional de Historia, Castillo de Chapultepec, se presentó el libro En busca de agua para no morir de sed. Fray Francisco de Tembleque y la construcción del acueducto de Otumba y Zempoala, cuyo autor es la historiadora María Castañeda de la Paz, quien tomó como base, el manuscrito de 1558 encontrado en el Archivo General de Indias, de Sevilla, España.
Al respecto, el titular del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), Diego Prieto Hernández, calificó a la publicación como un importante trabajo de paleografía que plasma las voces de autoridades virreinales y de 25 testigos, entre indios y españoles, sobre la construcción del Acueducto del Padre Tembleque para llevar agua a comunidades carentes de ella.
Esta obra hidráulica, construida en el siglo XVI y que se localiza entre los estados de México e Hidalgo, “da testimonio del ingenio creativo humano, de esa determinación para producir cambios en el entorno y por supuesto, del conocimiento que tenía fray Francisco de Tembleque”, refirió.
Respecto al manuscrito del Acueducto del Padre Tembleque, escrito en 1558 por el juez Alonso de Bazán a petición del rey Carlos V, constituye una vertiente fundamental en la investigación de María Castañeda, debido a que en este expediente se consideró, además de la imponente arquería y el complejo hidráulico, el paisaje agrícola asociado a la fastuosa construcción.
Por su parte, la autora del libro (coeditado por el Colegio Mexiquense, el Instituto de Investigaciones Antropológicas de la UNAM y el Fondo Editorial del Estado de México), explicó que en los documentos se hace referencia que desde 1541 existía un plan para la edificación del acueducto a cargo de fray Jacobo de Testera, pero no se emprendió hasta el año 1553, cuando se retomó con la conducción de fray Francisco de Tembleque.
Se trataba de un hombre versado en arquitectura e ingeniería (con lo cual, la autora desmiente que fuera una persona que carecía de conocimiento para la construcción del acueducto), quien desde julio de 1553 a febrero de 1555 se dedicó a reunir el material a los pies del Cerro Tecajete donde se encontraban los manantiales, organizó, midió el terreno y analizó los desniveles.
En tanto, debido a que la construcción se proyectó para tres años, el rey Carlos V otorgó una cédula real al pueblo de Otumba para liberarlo del tributo por este lapso de tiempo, la edificación sería el pago; sin embargo, después el monarca recibió una petición para prolongar la obra a diez años.
Ello fue motivo de que el rey comisionara al juez Alonso de Bazán para informarse sobre la gestión de los recursos, las características del acueducto y las necesidades en materia de agua que aquejaban a Otumba y a las comunidades congregadas alrededor del Convento de Todos los Santos Zempoala.
La respuesta del juez Bazán fue que se requerían diez años más para acabar la obra y valía la pena concluirla. “Sabemos que el acueducto corre a lo largo de 48.22 kilómetros sorteando cerros, barrancas y hondonadas”, relató María Castañeda, historiadora del Instituto de Investigaciones Antropológicas de la UNAM.
Cabe destacar que la inscripción Sistema Hidráulico del Acueducto del Padre Tembleque quedó en la lista por la UNESCO como “Canal Patrimonial Exento”, debido a que no forma parte de una zona de monumentos.

Fuente: INAH

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